Tu casa es tu tercera piel
Te envuelve y te protege, pero también puede contener venenos invisibles que te enferman. Yo los mido, y te enseño a evitarlos.
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Soy Pere León
Arquitecto auditor geoambiental, con 31 años de carrera y autor de 4 libros sobre salud del hábitat. Más de 20 años midiendo lo invisible en más de 5.000 hogares. Porque la salud empieza, también, en el lugar donde duermes, trabajas y vives.
Voy a tu casa, mido los venenos invisibles que te rodean (electromagnetismo, tóxicos del aire y geopatías) con instrumentación de alta precisión, y te entrego un plan y un informe escrito para neutralizarlos.
Sin alarmismos, sin pseudociencia y con criterio.
- 31 años como arquitecto
- +20 años en salud del hábitat
- +5.000 estudios
- 4 libros
- Certificado IBN · SBM-2024
Me dedico a esto por convicción y por conciencia. El legado que quiero dejar es «abre los ojos»: somos parte de algo muy grande y todo nos afecta.
Esto empezó en mi propia casa. Y yo no me lo creía.
Era 2004. Yo era arquitecto, tenía una promotora y era escéptico de cualquier cosa que no pudiera medirse o explicarse con planos. Hasta que mi familia dejó de dormir en la casa que yo mismo había construido.
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Siempre me gustó la arquitectura: crear espacios bellos, cuidar el mínimo detalle. A los 27 años, recién acabada la carrera, monté una promotora de viviendas, y ya entonces me preocupaba que los materiales, además de bonitos, fueran saludables.
En 2004 nos mudamos a una casa que yo mismo había construido en el centro de Sabadell, con mi mujer y nuestros dos hijos, de 2 y 4 años. En el piso anterior dormían del tirón. En la casa nueva, el pequeño se despertaba cada noche y se venía a nuestra cama, el mayor gritaba de madrugada y mi mujer empezó a apretar los dientes y a levantarse cansada. En casa de los abuelos, o en el Montseny, dormían perfectamente. Al volver, vuelta a empezar.
Seis meses así, hasta que mi mujer dijo: «no es normal que estemos así». Mi suegra nos habló de un zahorí. Yo dije que era una tontería: la casa estaba la mar de bien, la había hecho yo. Mi mujer lo llamó igual.
Era un señor de setenta y pico años, alto, delgado, con barba y pelo blancos. La viva imagen de Gandalf. Recorrió la casa con el péndulo y marcó una corriente de agua bajo las camas de los niños y bajo la mitad de la nuestra: justo el lado de mi mujer. Cuando se fue, ella me dijo la frase que se me quedó grabada a fuego: «¿qué pierdes por mover la cama? Vamos a probarlo». Movimos la de los niños y desde la primera noche durmieron del tirón.
Yo me negué a mover la nuestra, así que me cambié de lado. Tardé casi seis meses en darme cuenta de que dormía peor, me levantaba más cansado y no me reparaba.
Llamé a Gandalf para saber más. Al día siguiente empezaba un curso y me apunté sin pensarlo: dos años, fines de semana alternos, entrando en casas de personas que no descansaban. En 2006 vendí la promotora para dedicarme a esto. Después vinieron la formación en GEA, el Máster en Bioconstrucción, el Institut Hartmann y muchas horas de aprendizaje por mi cuenta, porque no hay muchos sitios donde aprender esto.
Hoy, con más de 5.000 estudios, cuatro libros y los médicos integrativos con los que he colaborado, sigo haciendo lo mismo que aquel día: medir, explicar lo que encuentro y proponer lo justo.
La historia entera la cuento en el primer capítulo de «Venenos invisibles»: léelo gratis →
El equipo
Con los conocimientos, las herramientas y los recursos necesarios, mi equipo y yo te ayudamos a mejorar tu calidad de vida.
Sandra BixquertArquitecta superior y responsable de proyectos.
Cristina SolerInteriorista y atención al cliente.Profesionales de la salud con los que he colaborado
Mi trabajo siempre se complementa con el de médicos y profesionales de la salud. Estos son algunos con los que he colaborado.
Dra. Montserrat NogueraMedicina general y ambiental
Dra. Assumpta MestreMedicina biológica y ambiental
Dra. Padma SolanasMedicina biológica y ambiental
Dr. Francisco CardonaCardiología
Dr. Manel BallesterCardiología
Dra. Natalia EresOncología integrativa
Dra. Odile FernándezEspecialista en cáncer
Dr. Sergio AbanadesMedicina integrativa
Dra. Camino DíazMedicina integrativa
Dr. Joan GuxensMedicina integrativa
Dra. Nuria LópezMedicina integrativa
Dra. Mar Ruiz RomanceMedicina integrativa
Dr. David VinyesTerapia neural
Xevi VerdaguerPNI y divulgador científicoConóceme un poco más
Así lo cuento yo, en un minuto.
Lo que he descubierto en más de 5.000 casas: por qué te despiertas cansado
Es una de las frases que más oigo cuando entro en una casa: «Duermo mejor fuera de casa». En el campo, en la playa, en casa de un familiar. Vuelven a su cama y, a las pocas noches, otra vez el cansancio, los despertares de madrugada, la mandíbula apretada.
A mí me pasó exactamente igual. Por eso, después de más de 20 años midiendo dormitorios uno a uno, me sigo haciendo la misma pregunta: ¿qué hay en el sitio donde duermes que no hay en los demás?
Dormir y descansar no es lo mismo
Hay gente que duerme en cualquier sitio. La cuestión es si se repara. Dormir es el momento en que el cuerpo hace su trabajo de reparación, y ahí pasamos una tercera parte de la vida. Cuando alguien duerme mal se mira el estilo de vida y la genética, y está bien mirarlos. Pero hay un tercer factor en el que casi nadie piensa: el lugar donde duermes.
El ruido de fondo eléctrico
Móvil en la mesilla, cama eléctrica, televisión, lamparitas, cargadores. Todo lo que está conectado crea un campo a su alrededor. Es como dormir oyendo llover: duermes, sí, pero no en profundidad. Hay estudios que relacionan los campos eléctricos con la producción de melatonina y con la glándula pineal, la que marca los ritmos del sueño. Por eso empiezo siempre por aquí: es lo más fácil de comprobar.
La antena de la ventana no suele ser el problema
Muchas personas me llaman preocupadas por una antena de telefonía que ven desde casa. En mi experiencia, la antena lejana no suele impedir dormir, aunque uno se levante más cansado. Y muchas veces lo que pesa está dentro de la habitación, a un metro de la cabeza.
Lo que pasa bajo la cama
En mis estudios, cuando alguien duerme mal o se despierta a medianoche, en la gran mayoría de los casos aparece alguna alteración del subsuelo: corrientes de agua, variaciones del campo magnético terrestre. Es lo que más cuesta de entender, porque no se ve ni se nota. Pero se mide.
Dos casos reales
Un niño que cada noche acababa en la cama de sus padres. Su madre me llamó agotada. Movimos la cama de sitio y el niño empezó a dormir del tirón.
Una familia con cuatro hijos. Los niños acababan cada noche en el sofá del comedor o en la cama de los padres, hasta el punto de que habían montado un colchón enorme para dormir todos juntos. Cambié la posición de todas las camas y los niños empezaron a dormir seguidos. Algunos se hacían pis por la noche y uno de ellos no crecía. No te digo que una cosa sea causa de la otra: cuento lo que observé. Lo que sí sé es que empezaron a descansar.
No son milagros. Es un cambio de sitio. Pero es la razón por la que sigo haciendo esto.
Qué puedes probar tú, en este orden
- Hazte un poco cavernícola: desenchufa. Mi frase más repetida es «ante la duda, desenchufa». Móvil lejos de la cama, cama eléctrica, televisión, lamparitas, regletas. Prueba dos o tres noches. Si sigues apretando los dientes, levantándote cansado o despertándote a medianoche, no está resuelto.
- Invierte la cama. Cabeza donde estaban los pies.
- Desplaza la cama medio metro.
- Intercambia el lado con tu pareja.
Observa cómo duermes después de cada cambio. No hace falta que me creas: compruébalo tú.
Cuándo llamarme
Si has probado esto y sigues igual, mido tu dormitorio: campos eléctricos y magnéticos, radiofrecuencia, calidad del aire y alteraciones del subsuelo. Mido antes y compruebo después. No puedo prometerte que te cures, y desconfío de quien lo promete. Lo que sí te garantizo es que tu espacio mejora, y lo comprobamos con números.
Si lo que te pasa tiene otras causas, lo seguirás hablando con tu médico: yo me ocupo del sitio donde duermes.
Haz la autoevaluación gratuita · 5 minutosMás: ¿duermes mejor fuera de casa?, cómo afectan los campos eléctricos y mi libro El buen dormir.
Pere León
Arquitecto y auditor geoambiental · Experto en salud del hábitat
Si no descansas bien, quizá no es culpa tuya
Puede que sea el lugar donde duermes. Descubre si tu entorno te está afectando y da el primer paso.