Me han diagnosticado una enfermedad y no sé si tiene que ver con mi casa
Es una pregunta legítima. No tengo una respuesta para ti antes de medir, y desconfía de quien la tenga. Lo que sí puedo hacer es decirte qué hay en tu casa.
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Me llaman muchas personas en este momento. Acaban de recibir un diagnóstico, se han cuidado siempre y no entienden qué ha pasado. Y alguien les ha dicho que mire dónde duerme. Te cuento lo que sé después de más de 20 años y más de 5.000 casas medidas, y también lo que no sé.
La salud es multifactorial
Cuando digo multifactorial, digo tres cosas concretas. La genética, con la que vienes: le doy un 20 %. El estilo de vida (lo que comes, cómo duermes, el estrés, el tabaco, el alcohol, lo que te preocupa): un 45 %, el que más pesa. Y el lugar donde te reparas, que es mi área: un 35 %. Ahí pasas un tercio de tu vida.
Ninguno de los tres va solo. Por eso no te voy a decir que tu casa te ha hecho enfermar. Tampoco te voy a decir que no tenga nada que ver sin haberla medido.
¿Puede influir la casa? Puede
Dormimos para repararnos. Si el sitio donde duermes no te deja descansar en profundidad, la reparación se queda a medias. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, de la OMS) clasifica los campos magnéticos de baja frecuencia y la radiofrecuencia como posibles carcinógenos (grupo 2B), y el trabajo nocturno que altera el ritmo circadiano como probable (grupo 2A). «Posible» y «probable» son palabras de la OMS, no mías.
En mi casuística me he encontrado muchas veces una correlación entre la enfermedad y lo que había en la cama: un transformador al otro lado de la pared, una corriente de agua debajo, una instalación sin toma de tierra. Correlación. No causa única. Y repito: puede.
Lo que hago
Mido el dormitorio y el resto de la casa: campos eléctricos y magnéticos, radiofrecuencia, calidad del aire y lo que hay en el subsuelo. Te enseño los números, te digo qué se puede corregir y, cuando está corregido, vuelvo a medir. Lo que sí te prometo es que el espacio mejora y que lo puedes comprobar.
Lo que no hago
No te digo qué te pasa ni por qué. No sustituyo a tu médico ni a tu tratamiento. Si quieres, lo hacemos en paralelo, nunca en lugar de. Cuando hace falta, te pongo en contacto con los profesionales de la salud con los que he colaborado.
Y si la casa está bien, te lo digo
Me ha pasado: mido, la casa está limpia y en la familia hay alguien enfermo. Lo digo claro. La casa no siempre tiene la culpa, y entonces el origen hay que buscarlo en otro sitio.
Para seguir leyendo: lo que dice la ciencia: lo demostrado y lo que no · transformador o línea eléctrica cerca de casa · corrientes de agua bajo la cama · qué incluye un estudio geobiológico
Preguntas frecuentes
Si cambio la cama de sitio, ¿me curaré?
No lo sé, y no te lo voy a prometer. Lo que te aseguro es que el sitio donde duermes mejora y que lo medimos antes y después.
¿Tengo que dejar mi tratamiento?
No. Nunca. El estudio va en paralelo a lo que te diga tu médico.
¿Los campos electromagnéticos provocan cáncer?
No digo eso. Digo que la OMS los clasifica como posibles carcinógenos y que en mi casuística hay mucha correlación. Una enfermedad suele ser la suma de varias cosas.
¿Y si en casa duerme más gente y nadie más está enfermo?
Pasa a menudo. No a todo el mundo le afecta igual y cada uno duerme en un punto distinto. Por eso mido cama por cama.
¿Lo hablamos?
Cuéntame tu caso con calma. Si no tiene sentido medir, te lo diré.