El Mobile World Congress se va, pero el 5G se queda.

¿Es realmente tan peligrosa como dicen la nueva tecnología 5G que ya ha llegado a Barcelona?

En estos días se debería estar celebrando el Mobile World Congress 2020 en Barcelona, pero por los posibles riesgos del coronavirus COVID-19, que justo esta semana ha llegado a la ciudad condal,  el CEO del evento decidió el pasado día 12 de febrero suspenderlo a escasos días de su inicio.

No cabe duda de que, en términos de salud, la prevención es vital y para ello debemos estar bien informados, sin alarmismos, siempre con base científica y rigurosa. O al menos, con toda la que esté a nuestro alcance y disposición.

Por eso quiero hacer una llamada de atención sobre los peligros que para nuestra salud supone la implantación de la quinta generación de redes de telefonía móvil 5G, que ya es una realidad en ciudades como Barcelona.

Mayor velocidad y menor latencia son las características más atractivas del 5G

Si bien es cierto que los aspectos positivos de la red 5G son el aumento de velocidad de transmisión de datos y la disminución de la latencia (o tiempo de respuesta en la red), deberíamos valorar si vale la pena pagar el precio de esas ventajas tecnológicas en salud y medioambiente.

El 5G puede permitir un desarrollo de comunicaciones masivas inalámbricas, que incluye las comunicaciones entre dispositivos o máquinas, lo que se ha denominado hasta ahora el “Internet de las Cosas”.

Las operadoras de telecomunicaciones se friegan ya las manos ante la amplia oferta de servicios ampliados que van a poder ofrecer en breve, conexiones en todo el mundo, a alta velocidad y con muy poca latencia.

¿Cuál es la diferencia entre el 5G y tecnologías anteriores?

La principal diferencia que incorpora el 5G sobre el 4G, 3G y anteriores tecnologías, es que las ondas tienen una frecuencia mucho más alta (de 30 a 300 GHz) y además son más cortas, es decir su longitud es menor (de 1 a 10 mm ), lo que obliga a que haya muchísimas más antenas para crear la red.

Por tanto, para que el 5G sea una realidad se requiere de la instalación e incorporación de un elevadísimo número de minúsculas antenas (conocidas como small cells) que ya se están incorporando en el mobiliario urbano de nuestros municipios y ciudades. Además, por sus características de onda corta, tienen que estar colocadas más cerca de la superficie terrestre, es decir, más cerca de todxs nosotrxs.

De esta manera, tener una red operativa de 5G ocasionará una enorme y desconocida exposición a campos electromagnéticos para todos los seres vivos que habiten o se muevan principalmente en entornos urbanos.

El hándicap de esta poca valoración del impacto al que nos vamos a ver expuestos es que las ondas electromagnéticas son invisibles e inaudibles, por eso parece que no existan, pero los campos electromágnéticos transmiten información a nuestras células. En pocos años, los niveles de radiación han incrementado más de 100 veces.

Que estamos rodeados de radiación electromagnética no es novedad: señales de radio, de televisión, de móviles…pero tenemos que tomar consciencia de que el paso del 4G al 5G es exponencial, nada que ver con el paso del 3G al 4G.

Opiniones de expertos médicos respecto al 5G

Sin ánimo de alarmar, cabe destacar el trabajo del investigador Martin L. Pall, profesor emérito de Bioquímica y Ciencias Médicas Básicas de la Washington State University en la publicación: 5G: Great risk for EU, U.S. and International Health!

Este estudio pone de manifiesto estos riesgos para nuestra salud:

  1. Atacan nuestros sistemas nerviosos, incluidos nuestros cerebros.
  2. Atacan nuestros sistemas endocrinos (que son hormonales).
  3. Producen estrés oxidativo y daño por radicales libres, que tienen un papel central en todas las enfermedades crónicas.
  4. Atacan el ADN de nuestras células
  5. Producen niveles elevados de apoptosis (muerte celular programada),
  6. Disminuyen la fertilidad masculina y femenina, disminuyen las hormonas sexuales y la libido.
  7. Ataca las células de nuestros cuerpos para causar cáncer.

    entre otros

Es decir, si buscamos, existen ya numerosas publicaciones científicas que alertan sobre los peligros para la salud de la elevada exposición a los campos electromagnéticos con frecuencia de microondas.

La red 5G ya es una realidad en el estado español

Sin lugar a dudas, lo más preocupante de esta situación es que la implantación de la tecnología 5G se está realizando con el foco en beneficios económicos y de rapidez de navegación, sin valorar en profundidad los posibles impactos en la salud geoambiental, que afecta a las personas y al medioambiente.

Sería fácil excusarse diciendo que no tenemos aún estudios y análisis suficientes para parar y tomar consciencia de lo que estamos haciendo y de las consecuencias que estas decisiones van a acarrear, pero lo cierto es que sí hay evidencias médico-científicas, y a su vez diversidad de opiniones y decisiones.

Para muchos gobiernos actuales, la tecnología 5G es uno de los objetivos de desarrollo, innovación y transformación digital para la nueva década que iniciamos.

Por ejemplo, en Barcelona se ha creado la organización 5G Barcelona, que pretende convertirse en el Hub del 5G del Sur de Europa, alineada, con los objetivos antes mencionados.

El Ayuntamiento de la ciudad de Barcelona, que apuesta claramente por el despliegue del 5G en la ciudad condal, descolgó recientemente de su web un artículo titulado “El 5G no es inocuo”, realizado por una experta en medicina ambiental, que pone de manifiesto algunos de sus peligros.

Además de Barcelona, el 5G es una realidad en ciudades como Málaga, Madrid, Sevilla, Segovia, Talavera de la Reina, Santiago de Compostela, Vigo…

Vodafone es la empresa que está realizando el despliegue en el territorio español. Aquí puedes consultar geográficamente la implantación https://www.vodafone.es/c/conocenos/es/vodafone-espana/mapa-cobertura-movil/

Despliegue desigual del 5G a nivel mundial

El 5G se está desplegando en todo el mundo, pero no todos los países lo aceptan de la misma forma.

Por ejemplo, ha originado oposición en países como Bélgica, Francia, Suiza, Austria, Italia, Estados Unidos, India, Alemania y España.

De hecho, ya en 2018 se puso en marcha el  INTERNATIONAL APPEAL Stop 5G on Earth and in Space   que tiene más de 150.000 firmas de  asociaciones ciudadanas, investigadores/as, médicos/as, científicos y profesionales de la sanidad de 207 países y territorios; pidiendo a la OMS y a la ONU que se detenga el despliegue del 5G, hasta contar con mayor seguridad sobre sus efectos. En el llamamiento se expone que:

“La radiación de radiofrecuencias ha demostrado ser perjudicial para los seres humanos y el medio ambiente. El despliegue del 5G constituye un experimento sobre la humanidad y el medio ambiente que bajo el prisma del derecho internacional puede definirse como un crimen contra la humanidad.”

Bruselas ha sido la primera ciudad en detener el despliegue del 5G, ya que, según la Ministra de Vivienda, Calidad de Vida, Medio Amiente y Energía, Céline Fremault:

 “Hoy está claro que es impensable para mi permitir la llegada de esta tecnología si no puedo garantizar el respeto a las normas que protegen la ciudadanos, sea el 5G o no. Los ciudadanos de Bruselas no son ratones de laboratorio cuya salud se pueda vender a costa de las ganancias, no queremos
dejar ninguna duda sobre ello.”

En clara contraposición, la opinión de Trump en su twitter deja muy claros sus objetivos

Hay pues, intereses y opiniones claramente contrarios, pero en cualquiera de los casos, lo que parece obvio es que no se deberían tomar decisiones globales que nos impactan a todxs sin poder previamente probar su inocuidad.

La ciudadanía se moviliza en contra del 5G

Actualmente,existen más de 160 movimientos STOP 5G repartidos a nivel mundial.

Concretamente en España, Ecologistas en Acción y la Plataforma Estatal contra la Contaminación Electromagnética ya presentaron denuncia sobre el hecho de que el Plan Nacional 5G se haya puesto en marcha sin previas evaluaciones del impacto real en la salud de las personas y del medioambiente.

Cabe destacar que  el  desarrollo y despliegue del 5G, se sumará al consumo energético de todas las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) , así que inevitablemente se incrementarán las las emisiones de gases de efecto invernadero que propician la aceleración del temido cambio climático. Algunos estudios estiman que, en 2040, la contribución de las emisiones derivadas de las TIC será el  14 % del total de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

“EL ELECTROSMOG O CONTAMININACIÓN ELECTROMAGNÉTICA ESTÁ CADA VEZ MÁS PRESENTE EN NUESTRAS VIDAS Y A AFECTA LA SALUD DE  MUCHAS PERSONAS. ES INVISIBLE, PERO MEDIBLE. NO SE TRATA DE PRESCINDIR DE LAS VENTAJAS DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS, PERO SÍ TENEMOS QUE APRENDER A CONVIVIR CON ELLAS.”

Pere León

¿Podemos hacer algo para paliar la contaminación electromagnética y las radiaciones  electromagnéticas?

Parece que la contaminación electromagnética, también conocida como electrosmog, en medio de la que vivimos no va a dejar de aumentar y cada vez tenemos más indicios de que permanecer bajo las radiaciones que genera un campo electromagnético es muy nocivo para la salud.

Es importante conocer que nuestro organismo funciona mediante impulsos eléctricos y magnéticos, puesto que toda corriente eléctrica genera a su vez un campo magnético. La influencia de estos campos altera nuestros procesos biológicos, y en algunas personas, impacta en su salud de forma negativa.

Cada vez estamos más expuestos a estos mayores niveles de radiación y desconocemos el alcance real de los posibles efectos en nuestro cuerpo, al ser invisibles, muchas veces no somos conscientes, pero al menos podemos medirlos y extraer nuestras propias conclusiones.

Aislarnos completamente de los campos electromagnéticos en los que vivimos inmersos  es prácticamtente imposible, pero podemos hacer muchas cosas para minimizar su efecto.


Estaré encantado de ayudarte a prevenir y mejorar tu salud en tu hogar o tu oficina.


Fuentes:

https://www.ecologistasenaccion.org/121090/alerta-ante-el-despliegue-del-5g-2/