El gas radón y el cáncer de pulmón

Este gas es una de las sustancias naturales más perjudiciales para la salud a la que estamos expuestos los seres humanos. De hecho es la segunda causa que origina el cáncer de pulmón. Se encuentra en los lugares dónde pasamos la gran mayoría de nuestras vidas como puede ser viviendas, locales o sótanos.

¿QUÉ ES EL GAS RADÓN?

El gas radón es un tipo de gas natural radiactivo que no tiene ni olor, ni color, ni sabor. Por eso, es muy difícil que sea percibido por el ser humano. Se forma mediante la desintegración del uranio, que se encuentra de forma natural en las rocas y en los suelos.

La mayor exposición se produce en espacios cerrados como las viviendas u oficinas, porque en los lugares abiertos se diluye rápidamente. El gas, al provenir del suelo, se filtra por los distintos materiales de construcción del inmueble y se desintegra en el aire, generando partículas radioactivas. A través de la respiración, dichas partículas se depositan en las células de las vías respiratorias, ocasionando problemas serios en la salud.

Suele desaparecer por desintegración a los 3,8 días.

GAS RADÓN: DÓNDE SE ENCUENTRA

Existen determinadas zonas en el mundo donde la concentración del gas radón es muy alta. El Consejo de Seguridad Nuclear, junto con universidades españolas y centros de investigación, han elaborado un mapa de gas radón en España, donde se puede consultar las cantidades de gas radón que existen en todo el territorio. Castilla y León, Madrid, Extremadura y Galicia son las zonas dónde se concentra una mayor presencia de este gas.

GAS RADÓN: CÓMO DETECTARLO

La acumulación del gas radón depende de varios factores:

  • El tipo de suelo y la cantidad de uranio que contenga, va a condicionar la cantidad de gas que se concentra. Así, suelos de granito, arena o grava van a permitir que el gas emane. Por el contrario, los suelos menos permeables como los arcillosos no dejarán que pase tanto gas.
  • Los espacios por dónde se filtra el gas a las viviendas. Grietas, sumideros, espacios cercanos a los cables, en la unión de los pisos con las paredes… Hay una mayor concentración en los lugares como sótanos o bajos, porque tienen un contacto directo con el suelo. Pero también hay concentración del gas dentro de los hogares ya que se filtra a través de los materiales de construcción.
  • El sistema de ventilación que permite la circulación e intercambio del aire del interior al exterior.

Para saber con exactitud si en tu vivienda hay gas radón, es necesario realizar una medición para conocer si tu familia y tú estáis expuestos a los efectos nocivos de este gas. No hay otra manera ya que, como se ha comentado antes, este tipo de gas no tiene color, ni olor, ni sabor.

EL PELIGRO DEL GAS RADÓN PARA LA SALUD

Sí, el gas radón afecta seriamente a la salud. De hecho, después del tabaco, es la segunda causa más importante de cáncer de pulmón y está clasificado por la Organización Mundial de la Salud como agente cancerígeno del grupo 1.

Que es muy perjudicial para la salud en exposiciones alta ya lo sabemos, pero varios estudios científicos que se han realizado en China, Europa o América del Norte reflejan que este gas también es muy peligroso en concentraciones bajas como puede ser las encontradas en las viviendas. Han demostrado que también puede generar efectos muy nocivos para la salud e incluso cáncer de pulmón.

Es importante señalar que las personas fumadoras tienen un mayor porcentaje de probabilidad de contraer esta enfermedad.

CÓMO ELIMINAR EL GAS RADÓN DE UNA CASA    

Los estudios geobiológicos crean espacios saludables mediante el análisis y la medición las zonas geopatógenas provocadas por todo tipo de radiaciones: tanto las naturales como las artificiales. En este caso, para llegar a tener un hogar sano, es necesario utilizar un medidor de gas radón. De esta manera se conocerá con exactitud la cantidad de gas que hay en el inmueble. Existen tres métodos:

  • Integrados: podemos conocer cuál es la concentración media del gas. Se necesitan tres meses para que esta medición sea fiable.
  • Lectura de manera continua: permite saber el desarrollo de las concentraciones del gas en el tiempo.
  • Instantáneo: gracias a este método es posible saber las vías de entrada del gas.

Una vez analizados los resultados obtenidos, hay que realizar un estudio de mejora para conseguir la eliminación del gas en el inmueble. Dependiendo de la cantidad de gas que haya, las medidas que se adoptarán, serán diferentes.

En los lugares dónde no hay mucha acumulación bastará con seguir estas recomendaciones:

  • Sellar las grietas que hay en el suelo y paredes con silicona, masilla o yeso.
  • Ventilar bien la casa para aumentar la circulación del aire.
  • Y, por supuesto, dejar de fumar ya que esto, unido al gas, aumenta considerablemente el riesgo de cáncer de pulmón.

En el caso de que exista una alta concentración del gas será necesario realizar acciones más complejas como una extracción mecánica del gas, modificaciones en la estructura de la casa o ventilación mecanizada.

Como has podido comprobar, es muy importante ser consciente de los peligros que conllevan las radiaciones naturales. A pesar de tener grandes efectos nocivos para nuestra salud, en la gran mayoría de las ocasiones son unas auténticas desconocidas. Con el fin de dar conocer y divulgar esta ciencia, imparto cursos en los que puedes ampliar tus conocimientos sobre esta materia. Si quieres saber más consulta la sección de esta página de formaciones y cursos de Pere León.

También en mis libros de «El buen dormir”, “Vivir en modo avión” y “La buena onda” hablo sobre los beneficios de «desconectarnos» de las nuevas tecnologías y de los efectos negativos que tienen en nuestra vida las radiaciones y las ondas electromagnéticas. Si quieres conocer más, visita la sección de libros de geobiología de Pere León de esta web.

Pere Leon Geobiólogo

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